Columna de
Francisco Javier Stegmeier Schmidlin
Obispo de Villarrica
para el diario Austral de Temuco
¿PERSEGUIDOS Y OLVIDADOS?
Este es el título de un informe ACN International, institución que estudia la situación de la libertad religiosa en el mundo.
En el año 2024 se acrecentó la persecución a los cristianos en 160 países. Los ataques a los cristianos van desde insultos hasta asesinatos. En un año fueron asesinados 4.476 cristianos por el sólo hecho de ser seguidores de Cristo. Esto significa que en promedio cada dos horas algún discípulo del Señor muere en algún lugar del mundo, asesinado a causa de su fe. Y los cristianos perseguidos son 380 millones. En la práctica, uno de cada siete cristianos sufre persecución.
Las cifran parecen excesivas o exageradas, pero corresponden a la realidad según los datos entregados por instituciones serias que monitorean el estado de la libertad religiosa en el mundo.
Estas frías estadísticas esconden innumerables dramas humanos, familiares y comunitarios. En algunos casos se trata de maltrato verbal, en otros discriminaciones injustas en el momento de acceder a un trabajo. Pero no es sólo el ataque perpetrado por personas o grupos, sino también por sistemas estatales represivos de la expresión de la fe en Cristo. Así, en muchos países, especialmente musulmanes y laicistas o comunistas, el supuesto delito de manifestar públicamente la fe se castiga con la cárcel o incluso la muerte, se expropian los templos o se aplican gravosas multas. Hay países en que se secuestran a niñas y adolescentes, se les abusa sexualmente y se les obliga a casarse.
En América, el caso más extremo de persecución contra la Iglesia Católica y sus miembros es el régimen marxista de Nicaragua, con el encarcelamiento de obispos y sacerdotes y la expulsión de comunidades religiosas enteras. En Oriente y África la persecución se concentra sobre todo en países musulmanes, cuyos grupos armados (como los yihadistas, por ejemplo) mantienen aterrorizada a la población cristiana, obligando muchas veces a emigraciones masivas de cristianos para evitar ser asesinados. Pero esta persecución también se da en países no musulmanes, como en la China comunista y la India
Son cristianos perseguidos, pero olvidados. Es el caso de lo acaecido en la Navidad recién pasada. Mientras comunidades cristianas celebraban el Nacimiento de Cristo el 24 de diciembre en la noche, el Estado Islámico asesino al menos a 25 cristianos, quemó sus casas y templos, robaron sus pertenencias y a algunos los secuestraron. No hizo noticia, pero no por eso dejar de ser real.
Si para el mundo occidental secularizado la persecución religiosa de los cristianos no es tema, no puede serlo para los que somos sus hermanos en Cristo. Recemos por ellos, informémonos de esta terrible realidad y colaboremos económicamente con instituciones que van en su ayuda, en concreto con ACN-International.